Una de las dudas que nos planteamos a la hora de climatizar nuestra vivienda es qué tipo de sistema nos conviene más.
Hoy os vamos a explicar las diferentes tecnologías que hay, pero nos vamos a centrar un poco más en una que está en auge en los últimos años por su eficiencia y ahorro: la aerotermia
Tipos Principales de Climatización:
- Aerotermia (Aire-Agua): Sistema altamente eficiente que utiliza energía del aire exterior para calefacción, refrigeración y agua caliente.
- Bomba de Calor Aire-Aire (Split/Conductos): Tecnología inverte popular, ideal para calentar y enfriar, siendo los splits (pared) más económicos y los conductos más estéticos.
- Geotermia: Utiliza el calor del subsuelo. Muy eficiente pero con alto coste de instalación inicial.
- Calderas de Condensación: Calderas modernas de gas que aprovechan el calor de los gases de combustión, más eficientes que las convencionales.
- Suelo Radiante: Sistema de calefacción/refrigeración invisible bajo el suelo que ofrece alta uniformidad de confort, ideal para combinar con aerotermia.
En los últimos tiempos escuchamos mucho hablar de la AEROTERMIA. Se trata de una tecnología limpia que extrae energía ambiental contenida en la temperatura del aire, incluso bajo cero y la transfiere a la habitación o al agua corriente, a través de radiadores, suelo radiante o fan coils.
Esto se consigue mediante el ciclo termodinámico que utiliza un gas refrigerante comprimido a bajísimas temperaturas para extraer calor del aire exterior.
En definitiva, es un sistema de energía renovable que reduce el consumo energético. Esa es su gran ventaja, el ahorro.
Pero hay que tener en cuenta que tiene un coste de instalación elevado y no es apto para todas las viviendas. Para su funcionamiento y ahorro óptimo, debe ser dimensionada y evaluada adecuadamente, con un necesario estudio técnico inicial personalizado. No se trata de una caldera que podamos seleccionar nosotros directamente estimando la necesidad de calefacción según el tamaño de nuestra casa. Depende del nivel de aislamiento de la vivienda, del clima de la zona, del tipo de edificio, de su sistema de radiadores…
Por otro lado, no todas las viviendas tienen espacio para albergar una bomba de calor de su tamaño actual. La unidad exterior suele ocupar alrededor de 1 m3 de espacio. Hay que contar con la comunidad de propietarios para ver su ubicación. Pueden funcionar correctamente a una distancia de hasta 30 m de la vivienda (en azoteas).
Más ahorro energético que económico
Actualmente el ahorro principal está en el consumo energético, no en dinero. La instalación sirve para adelantarse a las exigencias de la UE. Nos permitiría tener una etiqueta B. Hay que adaptar la instalación eléctrica de la casa para que pueda asumir un mayor consumo. Requieren, de media, una potencia de 3 a 4 kW, que se suma al resto de necesidades de la casa.
La aerotermia es mucho más interesante si instalamos además un sistema fotovoltaico para autoconsumo. Pero siempre, lo ideal es contar con el consejo de un especialista independiente en calefacción y eficiencia energética, no vinculado a un tipo de tecnología o marca concreta.